Disfunción eréctil en jóvenes: ¿psicológica, vascular u hormonal?
Si es usted joven y tiene problemas de erección, aquí explicamos qué causas pesan más a su edad y cómo pedir que un médico valore un tratamiento. A esta edad el origen es con frecuencia psicológico, pero el tabaco, el sobrepeso, la diabetes o un déficit de testosterona también cuentan, y distinguirlos cambia lo que tiene sentido hacer.
Por qué la edad cambia la pregunta
Con los años, la mayoría de los problemas de erección tienen un componente vascular. En hombres jóvenes pesan más los factores psicológicos, y a menudo basta con un par de experiencias fallidas para entrar en un círculo difícil de romper: el miedo a que vuelva a pasar es justo lo que hace que vuelva a pasar.
Eso no significa que todo sea ansiedad. La Asociación Europea de Urología recuerda en sus guías que la disfunción eréctil tiene factores de riesgo en común con la enfermedad cardiovascular y puede aparecer antes que ella. Si fuma, tiene sobrepeso o en su familia hay diabetes o problemas de corazón, revise la tensión, la glucosa y el colesterol con su médico de cabecera. Y las causas a menudo se mezclan: un problema físico leve genera inseguridad, y la inseguridad lo agrava.
Señales que apuntan a un origen psicológico
Hay pistas que orientan hacia una causa psicológica, aunque ninguna lo demuestra por sí sola. La primera es el inicio: si el problema empezó de forma brusca, coincidiendo con una etapa de estrés, una pareja nueva, un conflicto o una mala experiencia concreta, la mente suele tener mucho que ver. La segunda, que dependa de la situación: falla con la pareja, pero no al masturbarse.
La tercera, probablemente la más útil, son las erecciones espontáneas por la noche o al despertar: si siguen apareciendo, el mecanismo físico funciona y lo que falla tiene más que ver con la tensión del momento. El cansancio, el alcohol y las expectativas que uno se impone también pesan. Cuando detrás hay una ansiedad sostenida o un ánimo bajo, el apoyo de un psicólogo o de un profesional de la sexología suele aportar más a largo plazo que un medicamento por sí solo.
Cuándo sospechar una causa vascular u hormonal
Un inicio lento, que empeora a lo largo de meses, que se repite en todas las situaciones y con menos erecciones al despertar apunta más a una causa física, normalmente vascular y ligada al tabaco, la obesidad, el sedentarismo, la diabetes, la tensión alta o el colesterol. Tratar esos factores protege la erección y también el corazón.
Si además ha bajado claramente el deseo sexual, o nota cansancio persistente o pérdida de masa muscular, puede haber un déficit de testosterona, que se confirma con una analítica hecha por la mañana. Los esteroides anabolizantes o la testosterona sin control médico alteran la producción propia y son una causa conocida en hombres jóvenes.
Revise también la medicación: algunos antidepresivos, ciertos fármacos para la tensión y algunos tratamientos para la próstata o la caída del pelo pueden afectar a la erección. Si cree que alguno puede ser el responsable, no lo retire por iniciativa propia: consúltelo antes con el profesional que se lo prescribió.
Qué hacen los medicamentos y qué no
Los tratamientos con receta más utilizados son el sildenafilo, el tadalafilo y el vardenafilo. Facilitan la llegada de sangre al pene cuando hay estimulación sexual: sin ella no provocan una erección y no aumentan el deseo. En un problema de origen psicológico pueden ayudar a recuperar la confianza, pero no resuelven la causa, así que conviene verlos como apoyo y no como solución única. El tadalafilo actúa durante más tiempo que los otros dos.
Sus fichas técnicas señalan como efectos adversos más comunes el dolor de cabeza, la rojez en la cara, la congestión nasal, las molestias de estómago y el mareo, a los que el tadalafilo suma dolor de espalda y muscular.
Están contraindicados, y por tanto no deben usarse, en estos casos: tratamiento con nitratos o con riociguat; infarto o ictus en los 6 meses previos; insuficiencia hepática grave; tensión arterial inferior a 90/50 mmHg; un trastorno hereditario de la retina (la retinosis pigmentaria, por ejemplo), y antecedente de pérdida brusca de visión en un ojo.
Con angina inestable o una insuficiencia cardiaca grave, la conveniencia del tratamiento debe valorarla su médico en una consulta presencial. Si usa un alfabloqueante, como tamsulosina o doxazosina, indíqueselo al médico: la combinación puede hacer que la tensión baje.
Cómo lo valora el médico y qué conviene contar
La valoración se basa en un cuestionario médico por escrito; no hay videollamada, llamada ni chat en directo. En este motivo de consulta le preguntamos por nitratos o riociguat, problemas graves de corazón o ictus recientes, tensión muy baja o alta sin tratar, alfabloqueantes, pérdida súbita de la visión de un ojo y si ya ha tomado un medicamento de este tipo y cómo le sentó.
Para orientar la causa, cuente cómo empezó el problema, si ocurre siempre o solo en algunas situaciones, si mantiene las erecciones al despertar, si ha cambiado su deseo y qué medicamentos y sustancias toma. Sus respuestas las lee el médico de forma asíncrona, y tiene la opción de solicitarle un informe o una analítica, de recomendarle una consulta presencial o de rechazar la solicitud. Las solicitudes las examina el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia, quien, sin estar colegiado en España, prescribe acogiéndose al marco europeo de las recetas transfronterizas.
La receta, la farmacia y cuándo acudir en persona
Tras una valoración favorable, la receta, extendida por principio activo, se le envía en formato PDF al correo electrónico. Puede presentarla en su farmacia, en papel o en la pantalla del móvil, junto con el DNI, NIE o pasaporte que aparece en la receta. La dispensación la decide el farmacéutico. El medicamento se abona aparte, y por tratarse de una receta privada no cuenta con la aportación reducida que aplica el Sistema Nacional de Salud.
Hay situaciones que no pueden esperar. Cuando la erección no cede tras más de 4 horas, hay que buscar atención médica con urgencia. Si pierde visión de forma brusca durante el tratamiento, deje el medicamento y busque atención médica cuanto antes. Un dolor en el pecho durante la relación sexual es motivo para llamar al 112.
¿Es normal tener problemas de erección con 25 o 30 años?
Un fallo aislado puede ocurrir con cansancio, alcohol o nervios y no indica una enfermedad. Si se repite durante semanas o le lleva a evitar las relaciones, merece una valoración, y conviene descartar factores físicos aunque lo más probable sea un componente psicológico.
¿Sirven los medicamentos si la causa es la ansiedad?
Pueden ayudar, porque una experiencia que sale bien reduce la presión de la siguiente, pero no tratan la ansiedad. Si es intensa o persistente, el apoyo de un psicólogo o de un profesional de la sexología suele marcar la diferencia; los tratamientos psiquiátricos no los valoramos a distancia.
¿Puedo hacer la solicitud si tomo antidepresivos?
Puede indicarlo en el cuestionario y el médico valorará si un tratamiento para la erección es adecuado y compatible con lo que toma. Lo que no hacemos es ajustar ni prescribir el antidepresivo. Si cree que le está afectando a la erección, no lo suspenda por su cuenta: coméntelo con quien se lo pauta.
¿Necesito una analítica antes de pedir la valoración?
No es imprescindible, pero si tiene una reciente con glucosa, colesterol o testosterona, adjúntela. Si ha bajado su deseo sexual o tiene factores de riesgo cardiovascular, el médico puede pedírsela antes de decidir.
Revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301).
- EMA. Viagra (sildenafilo): informe público europeo de evaluación y ficha técnica
- EMA. Cialis (tadalafilo): informe público europeo de evaluación y ficha técnica
- Asociación Europea de Urología (EAU). Guía de salud sexual y reproductiva
- CIMA. Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS (fichas técnicas)