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Hierro, vitaminas y déficits

En España, los medicamentos con hierro, ácido fólico o vitamina D que se comercializan necesitan receta médica, también los de dosis baja, con una sola excepción en el registro de la AEMPS: un preparado de hierro con ácido fólico. Todo lo demás que se vende sin receta con esos nutrientes no es un medicamento, sino un complemento alimenticio u otro alimento. Aquí se explica en qué se diferencian, cuándo merece la pena tratar un déficit y por qué conviene confirmarlo antes con una analítica.

Medicamento o complemento alimenticio: dos cosas distintas

Un medicamento con hierro, ácido fólico o vitamina D figura en CIMA, el registro de medicamentos de la AEMPS, con su ficha técnica y su prospecto: indicaciones, dosis, contraindicaciones, interacciones y condición de dispensación. Un complemento alimenticio no aparece ahí, porque legalmente es un alimento. El Real Decreto 1487/2009 lo define como un producto alimenticio cuyo fin es complementar la dieta normal, hecho de fuentes concentradas de nutrientes, como vitaminas y minerales, y presentado en dosis: cápsulas, comprimidos, ampollas o gotas.

La diferencia tiene consecuencias prácticas. Según ese real decreto, la etiqueta de un complemento debe llevar la denominación «complemento alimenticio», la dosis diaria recomendada y la advertencia de no superarla, y ni el etiquetado ni la publicidad pueden atribuirle la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad. Por eso un complemento no es el tratamiento de un déficit diagnosticado, y lo que aporta se suma a lo que aporta el medicamento cuando se toman juntos.

Qué figura con receta en el registro de la AEMPS

La condición de dispensación se fija para cada medicamento concreto, no para el nutriente en general. En la consulta a CIMA hecha para esta página, entre los medicamentos comercializados y con autorización vigente, la situación era la que resume la tabla. La única presentación oral de hierro o ácido fólico que se dispensa sin receta es la que combina los dos.

Medicamentos conEjemplos en CIMACondición de dispensación
Hierro por vía oral (sulfato ferroso, ferroglicina sulfato, ferrimanitol ovoalbúmina, hierro proteinsuccinilato)Tardyferon, Ferro Sanol, Profer, FerplexCon receta
Hierro con ácido fólicoFoliferron 100 mg/0,150 mgSin receta: la única excepción
Hierro por vía intravenosaFerinject, VenoferUso hospitalario
Ácido fólico solo (400 microgramos, 5 mg o 10 mg)Zolico 400 microgramos, Acfol 5 mgCon receta
Vitamina D (colecalciferol o calcifediol), sola o asociada a calcioVitamina D3 Farmasierra 1.000 UI, Deltius, HidroferolCon receta, también en dosis bajas
Vitamina B12 sola, en comprimidos o inyectableBecaren 1.000 microgramos, Optovite B12Con receta
Vitaminas B1, B6 y B12 asociadasHidroxil, Benexol, VitagobensSin receta (Neuromade, con receta)

Pastillas de hierro: cuándo hacen falta y cómo se toman

El hierro se trata cuando hay un déficit demostrado, con anemia o sin ella. La ficha técnica de Tardyferon lo indica para prevenir y tratar las anemias ferropénicas y los estados carenciales de hierro, y pide combinarlo, siempre que se pueda, con el tratamiento de la causa. Las causas más frecuentes de la ferropenia son las reglas abundantes, el embarazo, las pérdidas digestivas, una dieta pobre en hierro y los problemas de absorción. Por eso, una ferropenia en un varón adulto o en una mujer posmenopáusica obliga a buscar por dónde se está perdiendo.

En cuanto a la toma, esa ficha técnica pide tragar el comprimido entero con agua, sin chuparlo ni masticarlo. Sobre el momento, dos apartados de la ficha no coinciden: uno indica preferiblemente una hora antes o tres horas después de las comidas y otro, antes o durante las comidas según la tolerancia, así que la hora concreta se acuerda con el médico.

El ácido ascórbico, es decir, la vitamina C, aumenta su absorción. La reducen el té, el café y el vino tinto, la leche y los lácteos, los cereales integrales y el huevo, así como los antiácidos y los suplementos de calcio o de cinc: entre unos y otros conviene dejar al menos 2 horas.

Las molestias más habituales son digestivas: la ficha técnica recoge como frecuentes el estreñimiento, la diarrea, la hinchazón y el dolor abdominal, las náuseas y el cambio de color de las heces. Las heces oscuras se deben al hierro que no se absorbe y son inofensivas, aunque no conviene confundirlas con un sangrado; ante la duda, consulte. Si la tolerancia es mala, cambiar de preparado o de pauta es una decisión del médico que lo indicó, y la posología concreta está en la ficha de Tardyferon.

La duración depende de la gravedad del déficit. La ficha habla de al menos tres meses y de prolongar el tratamiento hasta rellenar las reservas, guiándose por la hemoglobina, el volumen corpuscular medio y la ferritina, y sitúa el control útil de la eficacia a partir de los tres meses. El hierro por vía intravenosa es de uso hospitalario: no es una opción de farmacia.

Vitamina D: con receta incluso en dosis bajas

La vitamina D se forma en la piel con la luz del sol y llega en menor medida con la dieta. El déficit es más frecuente en personas mayores, en quienes salen poco al exterior, en pieles muy pigmentadas, en la obesidad, en la malabsorción intestinal y con tratamientos que aceleran su metabolismo. Su papel principal está en el hueso y en el metabolismo del calcio; las expectativas puestas en ella para otros fines son mayores que la evidencia disponible.

En España no se comercializa ningún medicamento con vitamina D de venta libre. En CIMA, todos los que se comercializan se dispensan con receta, desde los comprimidos de 1.000 UI de colecalciferol hasta las ampollas de dosis alta, el calcifediol y las asociaciones de calcio con vitamina D. La vitamina D que se encuentra sin receta llega en complementos alimenticios y en alimentos enriquecidos, que no son medicamentos.

Entre los medicamentos hay dos formas principales: el colecalciferol, que es la vitamina D3 tal cual, y el calcifediol, la forma en que el hígado la transforma. Según la presentación, se toman a diario, una vez por semana o una vez al mes, y no se intercambian convirtiendo unidades: si hay que pasar de uno a otro, la nueva pauta la fija el médico. Las pautas de cada presentación se explican en la ficha de Deltius, con colecalciferol, y en la ficha de Hidroferol, con calcifediol.

Más no es mejor. Dosis altas y mantenidas pueden causar hipercalcemia, con náuseas, sed intensa, aumento de la orina y daño renal. En una nota de seguridad de septiembre de 2026, la AEMPS advirtió de que siguen notificándose casos graves de hipercalcemia por errores con estos medicamentos: con el calcifediol, por elegir mal la frecuencia al prescribirlo o dispensarlo con una pauta equivocada; con el colecalciferol, al administrarlo, de modo que el paciente recibe cada día más de lo prescrito. Pide comprobar en el prospecto la cantidad y la frecuencia, usar solo el medidor del envase y consultar enseguida si se ha tomado de más.

Vitamina B12 y ácido fólico: dos déficits que no se tratan igual

La falta de vitamina B12 y la de ácido fólico producen el mismo tipo de anemia, la megaloblástica, pero no son intercambiables. El déficit de B12 aparece en dietas veganas sin suplementar, en la gastritis atrófica, tras una cirugía de estómago o de íleon, en la anemia perniciosa y con tratamientos largos con metformina o con inhibidores de la bomba de protones. Además de anemia, puede dar hormigueos, inestabilidad o fallos de memoria que no siempre se recuperan si el déficit se prolonga.

La ficha técnica de Acfol 5 mg lo resume en una contraindicación: el ácido fólico no debe usarse en la anemia perniciosa ni en la anemia megaloblástica por falta de B12, porque puede mejorar la anemia pero no las alteraciones neurológicas. Por eso, ante una anemia de este tipo, se miden los dos valores antes de tratar. La misma ficha añade que dosis altas y continuas de ácido fólico pueden bajar la concentración de B12 en sangre.

En CIMA, tanto la vitamina B12 sola, en comprimidos o inyectable, como el ácido fólico solo, en cualquiera de sus dosis, son medicamentos con receta; para qué se usa la dosis de 5 mg lo recoge la ficha de Acfol. Sin receta se dispensan algunas asociaciones de vitaminas B1, B6 y B12.

Embarazo: cuándo se suplementa sin esperar a un déficit

El embarazo es una de las pocas situaciones en las que se suplementa de entrada. La ficha técnica de Zolico 400 microgramos indica el ácido fólico para prevenir los defectos del tubo neural, como la espina bífida, en mujeres que planean un embarazo: un comprimido al día desde al menos un mes antes de la concepción y durante el primer trimestre, dos si las necesidades están aumentadas, empezando en cuanto se deja el método anticonceptivo.

La dosis de 5 mg se reserva para casos concretos. Según la ficha técnica de Acfol, se recomienda, por ejemplo, a mujeres que ya han tenido un hijo o un embarazo con un defecto del tubo neural, desde cuatro semanas antes de la concepción hasta el final del tercer mes, y a embarazadas tratadas con antiepilépticos como el ácido valproico o la carbamazepina. Las dos dosis necesitan receta.

El yodo, el hierro según la analítica y la vitamina D según los valores y la exposición al sol también se valoran en el embarazo. Hay además suplementos que conviene evitar en esa etapa, y la vitamina A en dosis altas es un ejemplo conocido por su potencial teratógeno. En la práctica, la pauta de suplementación del embarazo la fija el profesional que lleva el seguimiento, no el estante de complementos.

Los riesgos de suplementarse sin analítica

Tomar suplementos a ciegas tiene tres problemas. El primero es que enmascara la causa: el cansancio se atribuye a la falta de vitaminas cuando puede deberse a hipotiroidismo, apnea del sueño, depresión, celiaquía o una pérdida de sangre digestiva. El segundo es la toxicidad, real en las vitaminas liposolubles, que se acumulan, y en minerales como el hierro.

El tercero es que algunos productos falsean los análisis. La ficha técnica de Medebiotin Fuerte advierte de que la biotina puede dar resultados falsamente altos o bajos en algunas pruebas de laboratorio, por ejemplo pruebas de tiroides que imitan una enfermedad de Graves o una troponina falsamente negativa en un infarto, y de que el riesgo aumenta con la dosis. Si toma biotina, dígalo antes de una extracción.

Por último están las interacciones. Según la ficha técnica de Tardyferon, el hierro reduce la absorción de la levotiroxina y de antibióticos como las tetraciclinas y las fluoroquinolonas, y las tomas deben separarse al menos 2 horas. Algunas plantas que se venden como complemento también interaccionan con medicamentos de uso habitual, así que conviene comentar al médico o al farmacéutico cualquier producto que se tome. Un complemento no es un producto sin consecuencias.

Cómo se valora un déficit en nuestro servicio

Si ya tiene un diagnóstico y una analítica que lo respalda, puede pedir que el médico valore la receta del medicamento con el servicio Receta médica online. Todo se hace por escrito, en un cuestionario médico: qué medicamento toma o necesita y a qué dosis, el resultado de la analítica (hemoglobina y ferritina, 25(OH)D o vitamina B12, según el caso), sus enfermedades, el resto de su medicación y si está embarazada o da el pecho. No hay videollamada ni llamada telefónica, y la identificación se hace con DNI, NIE o pasaporte.

El médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), lee el cuestionario y resuelve: le puede pedir una analítica más reciente, aconsejarle una valoración en persona o denegar la solicitud si con la información disponible no puede decidir con seguridad. Aquí la analítica no es un trámite: sin ella no se sabe si hay déficit, de qué tamaño es ni si el tratamiento está funcionando. Si no tiene una reciente, lo indicado es hacerla primero.

Si la valoración es favorable, recibe la receta médica en PDF por correo electrónico. La decisión de dispensar corresponde al farmacéutico, y el medicamento se paga en la farmacia, sin financiación del SNS. El hierro intravenoso y los complementos alimenticios quedan fuera de este servicio: el primero es de uso hospitalario y los segundos no necesitan receta.

Autoría y revisión médica

Ha revisado esta página el mismo médico que estudia las solicitudes del servicio. El servicio lo presta MEDINOW Sp. z o.o., con sede en Olsztyn (Polonia), y puede escribir a info@medinow.app. La condición de dispensación de cada medicamento procede de CIMA, y el resto de los datos, de las fichas técnicas, la nota de seguridad y la norma citadas abajo; ante cualquier diferencia con su envase, consulte el prospecto que lo acompaña.

¿Las pastillas de hierro necesitan receta?

Sí, salvo una excepción. En CIMA, los medicamentos de hierro oral comercializados, como Tardyferon, Ferro Sanol, Profer o Ferplex, necesitan receta; solo Foliferron, que asocia hierro y ácido fólico, se dispensa sin ella. El hierro intravenoso es de uso hospitalario, y los demás productos con hierro que se venden sin receta son complementos alimenticios, no medicamentos.

¿Hace falta receta para la vitamina D?

Si es un medicamento, sí: en CIMA ningún medicamento comercializado con vitamina D es de venta libre, ni siquiera los comprimidos de 1.000 UI de colecalciferol, ni tampoco el calcifediol. Sin receta solo hay complementos alimenticios y alimentos enriquecidos, cuya vitamina D se añade a la que aporta el medicamento cuando se combinan.

¿Qué diferencia hay entre un complemento alimenticio y un medicamento?

El complemento es legalmente un alimento: el Real Decreto 1487/2009 lo define como un producto que complementa la dieta normal, presentado en dosis, como cápsulas o ampollas, y prohíbe que su etiquetado o su publicidad le atribuyan la capacidad de prevenir, tratar o curar una enfermedad. El medicamento figura en CIMA con ficha técnica y prospecto, donde constan sus indicaciones, dosis, contraindicaciones y si necesita receta.

¿Hace falta una analítica antes de tomar hierro o vitaminas?

Para tratar un déficit con un medicamento, sí: la analítica dice si el déficit existe, de qué tamaño es y, más adelante, si el tratamiento funciona. Sin ella, incluso un complemento de venta libre puede tapar la causa real del cansancio, acumularse en el caso de las vitaminas liposolubles o del hierro y alterar análisis posteriores, como ocurre con la biotina.

¿Cuánto tarda en subir la ferritina?

Las reservas se recuperan después que la hemoglobina. La ficha técnica de Tardyferon habla de al menos tres meses de tratamiento, prolongado hasta rellenar los depósitos, y de controlar la eficacia a partir de los tres meses con hemoglobina, volumen corpuscular medio y ferritina. Suspenderlo en cuanto se normaliza la hemoglobina deja las reservas sin rellenar.

¿El ácido fólico de 5 mg lleva receta?

Sí, y también el de 400 microgramos. En CIMA, los medicamentos de ácido fólico solo, como Zolico 400 microgramos o Acfol 5 mg, están sujetos a prescripción médica, y la única presentación comercializada sin receta que lo contiene es Foliferron, asociado a hierro. Antes de tratar una anemia megaloblástica con ácido fólico se mide también la vitamina B12, porque la ficha técnica de Acfol lo contraindica cuando la anemia se debe a la falta de B12.