Tratamiento para la pérdida de peso
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Tratamiento para la pérdida de pesoCon diabetes tipo 2 o prediabetes, el exceso de peso puede tratarse con medicamentos autorizados para el control del peso, pero solo dentro de los criterios de cada ficha técnica y como complemento de la dieta y la actividad física. Aquí se explica cuándo se cumplen esos criterios, por qué la metformina no es un tratamiento para adelgazar y qué cambia si ya usa insulina o un agonista del GLP-1 para la diabetes.
Esta página se centra en tres medicamentos con la indicación de control del peso en adultos: la semaglutida para el peso (Wegovy), la tirzepatida y la liraglutida a dosis de 3 mg. Ninguno sustituye a la dieta, porque sus fichas técnicas los autorizan como apoyo a una alimentación con menos calorías y a más actividad física.
Las tres exigen una de estas dos situaciones: obesidad, con un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, o sobrepeso con un IMC desde 27 sin llegar a 30, acompañado de alguna enfermedad ligada al peso. Entre los ejemplos de esas enfermedades, las tres mencionan la prediabetes y la diabetes tipo 2.
El IMC es el peso en kilos dividido entre la altura en metros al cuadrado. Con 1,70 m, un IMC de 30 corresponde a unos 87 kg y uno de 27, a unos 78 kg; con 1,80 m, a unos 97 y 87 kg. Como la diabetes tipo 2 figura entre esas enfermedades, con diabetes el criterio de IMC empieza en 27.
| Principio activo (medicamento) | Cómo se usa | Lo que conviene saber según su ficha |
|---|---|---|
| Semaglutida (Wegovy) | Inyección una vez a la semana | En la diabetes tipo 2, no debe combinarse con otros agonistas del receptor de GLP-1 ni sustituir a la insulina; no se recomienda con retinopatía diabética no controlada o potencialmente inestable |
| Tirzepatida (Mounjaro) | Inyección una vez a la semana | Su ficha incluye también la diabetes tipo 2 como indicación; al añadirla, se puede mantener la dosis de metformina y de los inhibidores del SGLT2 |
| Liraglutida 3 mg (Saxenda) | Inyección una vez al día | En la diabetes tipo 2, no se combina con otro agonista del receptor de GLP-1; si a las 12 semanas con 3 mg la pérdida no llega al 5 % del peso inicial, se suspende |
La prediabetes aparece en las tres fichas técnicas entre las enfermedades que permiten valorar el tratamiento desde un IMC de 27. Se diagnostica con una analítica, así que conviene aportar el resultado de la glucosa en ayunas o de la hemoglobina glicosilada; si falta, el médico puede pedírselo.
La resistencia a la insulina, en cambio, no figura con ese nombre entre los ejemplos de las fichas. Si se la han diagnosticado, aporte la analítica en la que se basó: el médico verá si muestra una alteración de la glucemia o si, sin ella ni otra enfermedad de la lista, el criterio aplicable es un IMC de 30.
En el ensayo de autorización de la liraglutida a 3 mg, las 2.254 personas con prediabetes se asignaron por sorteo a 160 semanas de tratamiento con el medicamento o con placebo; en la semana 160 se había diagnosticado diabetes tipo 2 al 3 % del primer grupo y al 11 % del segundo. Es el resultado de un ensayo, no un pronóstico para cada paciente.
La metformina suele ser el primer fármaco en la diabetes tipo 2, pero no está autorizada para la obesidad. En la ficha técnica de Dianben, por ejemplo, la indicación es el tratamiento de la diabetes tipo 2, especialmente en pacientes con sobrepeso, cuando la dieta y el ejercicio no bastan para controlar la glucosa. Sobre el peso, esa misma ficha solo recoge que en los ensayos clínicos se asoció a un peso estable o a una pérdida moderada.
No tiene sentido, por tanto, tomarla con el único objetivo de adelgazar, y empezar un tratamiento para el peso tampoco obliga a dejarla: la ficha técnica de la tirzepatida indica que, cuando se añade a la metformina, se puede mantener la dosis de esta. Lo que la metformina hace y no hace con el peso se explica en la guía de la metformina.
Si tiene diabetes tipo 2, es posible que ya se inyecte un medicamento de este grupo. Ozempic, por ejemplo, tiene en su ficha técnica la diabetes tipo 2 como indicación, no el control del peso, y contiene semaglutida, el mismo principio activo que Wegovy.
Según la ficha de la semaglutida para el peso, su uso junto con otro agonista del receptor de GLP-1 no se ha estudiado y probablemente aumentaría las reacciones adversas propias de una sobredosis, así que no debe hacerse; la ficha de la liraglutida a 3 mg tampoco permite esa combinación en pacientes con diabetes tipo 2.
En la práctica, no se añade un segundo medicamento del grupo al que ya usa. Si lo que necesita es la receta para continuar el tratamiento de su diabetes con ese medicamento, también se solicita con este servicio, aunque el objetivo no sea perder peso: el médico la valora según la indicación de su ficha técnica y puede pedirle el informe con la pauta y su última analítica.
Cambiar de un medicamento a otro del grupo es una decisión médica que tiene en cuenta la dosis que usa y el control de su diabetes, y no conviene hacerlo por cuenta propia.
Con diabetes, el riesgo que más cambia es la hipoglucemia. Las tres fichas técnicas advierten que, combinados con insulina o con una sulfonilurea, estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de bajadas de azúcar, y contemplan reducir la dosis de esos fármacos al empezar; las de la tirzepatida y la liraglutida piden además autocontroles de glucemia para ajustarla. Con la metformina y con los inhibidores del SGLT2, como la empagliflozina de Jardiance, la ficha de la tirzepatida permite mantener la dosis.
Según su ficha técnica, la semaglutida no debe usarse como sustituto de la insulina en la diabetes tipo 2. Por eso es imprescindible que declare toda su medicación con las dosis exactas, y que cualquier ajuste de la insulina o de la sulfonilurea lo haga de acuerdo con el médico que lleva su diabetes.
La ficha técnica de la semaglutida recoge que, en pacientes con retinopatía diabética, se ha observado un mayor riesgo de complicaciones de la retinopatía, y que una mejora rápida del control de la glucosa se ha asociado con un empeoramiento temporal. No recomienda el tratamiento para el peso si la retinopatía no está controlada o es potencialmente inestable.
La ficha de la tirzepatida pide precaución y vigilancia en la retinopatía proliferativa, en la no proliferativa que requiere tratamiento agudo y en el edema macular diabético, en los que no se ha estudiado. Por eso conviene indicar en el cuestionario cuándo fue su último control de la vista y qué resultado dio.
El riñón también cuenta: las fichas de la semaglutida y de la liraglutida no recomiendan su uso con insuficiencia renal grave, y la de la tirzepatida pide precaución porque la experiencia es limitada. Los vómitos y la diarrea pueden deshidratar y empeorar la función renal, así que conviene evitar la pérdida de líquidos. En la gastroparesia también hay diferencias: la ficha de la semaglutida no recomienda su uso si la gastroparesia es grave; la de la liraglutida, en la gastroparesia diabética, y la de la tirzepatida, que no se ha estudiado en la gastroparesia grave, pide usarla con precaución.
Los efectos más habituales son digestivos: según la ficha técnica de la tirzepatida, náuseas, vómitos y diarrea, en su mayoría leves o moderados. Las tres fichas recogen además casos de pancreatitis aguda: piden informar al paciente de sus síntomas e interrumpir el tratamiento ante la sospecha, sin reanudarlo si se confirma. Como orientación general, un dolor abdominal intenso que no cede es motivo para consultar de inmediato.
La vesícula biliar es otro punto que vigilar, y las tres fichas lo mencionan: en los ensayos de autorización de la semaglutida para el peso aparecieron cálculos biliares en 16 de cada 1.000 pacientes tratados y en 11 de cada 1.000 con placebo.
La ficha de la semaglutida añade la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica: si pierde visión de forma brusca, necesita una exploración oftalmológica. Y si le van a operar con anestesia general o a sedar profundamente, comunique antes que usa uno de estos fármacos: vacían el estómago más despacio, y las fichas recogen casos de aspiración del contenido gástrico a los pulmones.
Las fichas de la semaglutida y de la tirzepatida recomiendan que, mientras dure el tratamiento, las mujeres que pueden quedarse embarazadas usen un método anticonceptivo. Para el embarazo, las fichas de la semaglutida y de la liraglutida dicen que no deben utilizarse, y la de la tirzepatida, que no se recomienda. Como la semaglutida y la tirzepatida permanecen mucho tiempo en el organismo, hay que dejarlas con antelación si se busca un embarazo: un mínimo de 2 meses en el caso de la semaglutida y de 1 mes en el de la tirzepatida.
Sobre la píldora, la ficha de la semaglutida no prevé que reduzca su eficacia y la de la liraglutida espera que el efecto anticonceptivo no cambie. La de la tirzepatida describe un descenso de las hormonas de la píldora tras una dosis única, que no considera clínicamente relevante, y no pide ajustar la dosis del anticonceptivo. Si además tiene diabetes y necesita elegir método, lo explicamos en anticoncepción si fuma o tiene diabetes.
Esta solicitud se tramita con el servicio Tratamiento para la pérdida de peso, cuya valoración cuesta 29,90 €. La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.
En el cuestionario médico se le piden el peso y la talla, y conviene que indique también el diagnóstico de diabetes o prediabetes, su última analítica con hemoglobina glicosilada y función renal, toda su medicación con las dosis, sus alergias y los tratamientos previos para el peso. No hay videollamada: el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), valora el caso por escrito y puede pedirle un informe o una analítica reciente, recomendarle una valoración presencial o denegar la solicitud.
Por 8,90 € más puede elegir la tramitación prioritaria, que adelanta la revisión de su solicitud sin fijar un plazo de respuesta.
Con una valoración favorable, la receta le llega por correo electrónico en PDF, redactada por principio activo. La base del reconocimiento es el artículo 11 de la Directiva 2011/24/UE y, en España, el artículo 15 bis del Real Decreto 1718/2010. La decisión de dispensar corresponde al farmacéutico. El importe del medicamento no está incluido en la valoración y se abona en la farmacia. La receta de los antidiabéticos orales, como la metformina, se solicita con otro servicio, explicado en la página de medicamentos para la diabetes tipo 2.
Sí, si se cumplen los criterios de la ficha técnica. Con diabetes tipo 2, un IMC de 27 o más permite valorar la semaglutida para el peso, la tirzepatida o la liraglutida a 3 mg, siempre junto con la dieta y la actividad física. Antes de decidir, el médico revisa su medicación, su función renal y el resultado de su último control de la vista.
Depende de la altura. Con prediabetes, el umbral es un IMC de 27, que para 1,65 m equivale a unos 74 kg. Sin prediabetes ni otra enfermedad relacionada con el peso, el umbral sube a un IMC de 30, unos 82 kg para esa misma altura.
No es un medicamento para adelgazar. Su ficha técnica la autoriza para la diabetes tipo 2 y, sobre el peso, solo recoge que en los ensayos se asoció a un peso estable o a una pérdida moderada. Para tratar la obesidad hay medicamentos con esa indicación y sus propios criterios de IMC.
No. Las fichas técnicas de la semaglutida para el peso y de la liraglutida a 3 mg indican, en sus advertencias para la diabetes tipo 2, que no deben combinarse con otros agonistas del receptor de GLP-1. Si ya usa uno para la diabetes, el médico valorará si mantenerlo o cambiarlo, pero no se suman dos del mismo grupo.
No por su cuenta. Según su ficha técnica, la semaglutida no puede ocupar el lugar de la insulina en la diabetes tipo 2. Lo que puede hacer falta es reducir la dosis de insulina o de sulfonilurea al empezar, para evitar hipoglucemias, con autocontroles de glucemia y siguiendo la pauta del médico que lleva su diabetes.
Wegovy y Mounjaro, no: BIFIMED, el buscador del Ministerio de Sanidad sobre financiación, marca como no financiadas todas sus presentaciones comercializadas. Y la receta emitida tras esta valoración es ajena al SNS, así que en la farmacia el medicamento se abona sin aportación pública.